Aunque este esclarecedor artículo habla específicamente de los americanos, los mecanismos que usan los medios de comunicación para controlar la opinión pública son similares en todos los países, dado que las multinacionales operan a nivel mundial. Es por ello que debemos cuestionarnos la información relativa a la salud y a la alimentación con las que nos bombardean los medios de comunicación a diario, y discernir los intereses que se encuentran detrás: publicidad encubierta la mayoría de las veces.

Las puertas de la percepción: ¿Por qué los americanos se creen todo lo que les cuentan?

por Dr. Tim O'Shea

Traducción de Mónica Gómez Santos

Somos los seres más condicionados y programados que el mundo ha conocido. No sólo nuestros pensamientos y actitudes están siendo continuamente modelados, sino que nuestra propia consciencia de ello parece que está siendo inexorablemente y sutilmente borrada.

Las puertas de nuestra percepción están siendo borradas meticulosamente. Pero, ¿a quién le importa?

Resulta una tarea agotadora e inacabable seguir explicando a la gente como la mayoría de las cuestiones que la sabiduría convencional ha implantado en la consciencia del público mediante miles de anuncios al día. En un esfuerzo por ahorrar tiempo, me gustaría aportar únicamente una visión global de cómo se maneja la información en este país.

Una vez que hayamos ilustrado los principios básicos sobre como surgió históricamente nuestro sistema actual de medios de comunicación, el lector será sin duda más proclive a cuestionarse cualquier noticia que aparezca hoy en el telediario.

Si todo el mundo cree que algo es verdad, probablemente estén equivocados. Es lo que se conoce por sabiduría convencional.

En América, la sabiduría convencional aceptada por la opinión pública está amañada: alguien paga por ello. Ejemplos:

· Los medicamentos curan las enfermedades

· Las vacunas aportan inmunidad contra las enfermedades

· La cura del cáncer está justo a la vuelta de la esquina

· Cuando un niño está enfermo necesita urgentemente antibióticos

· Cuando un niño tiene fiebre hay que darle un antitérmico

· Los hospitales son limpios y seguros

· América tiene el mejor sistema sanitario del mundo

· Y muchos muchos más

Esta es una lista de ilusiones que ha costado billones y billones conjurar. ¿Se ha preguntado alguna vez por qué nunca ve al Presidente hablando públicamente a menos de que esté leyendo? ¿O por qué la mayoría de las personas de este país piensan lo mismo sobre los temas mencionados?

Como comenzó todo

En la novela Trust Us We're Experts (Confíe en nosotros, Somos Expertos), Stauber y Rampton reunieron datos convincentes describiendo el arte de modelar la opinión pública en América.

Sitúan la influencia pública moderna en los inicios del siglo pasado, destacándolos trabajos de personas como Edward L. Bernays. En su propia crónica propagandística Bernays nos cuenta que se inspiró en las ideas de su famoso tío Sigmund Freud, y las aplicó a la emergente ciencia del control de las masas.

La única diferencia era que en lugar de usar estos principios para descubrir traumas ocultos en el inconsciente humano, tal y como hacen los psicólogos freudianos, Bernays aplicaba estas mismas ideas para enmascarar las noticias y para crear engañosas ilusiones con propósitos de marketing.

Bernays dominó el campo de las los medios de comunicación hasta el 1940, y se mantuvo en dicho campo con un peso importante durante los siguientes cuarenta años. Durante todo ese tiempo, Bernays asumió cientos de tareas diferentes, todas ellas con el objetivo de crear una cierta percepción pública sobre una idea o producto. Estos son unos cuantos ejemplos:

Todavía neófito en el Comité de la Información Pública, uno de los primeros trabajos de Bernays fue ayudar a vender la Primera Guerra Mundial al público americano partiendo de la idea de “hacer el mundo más seguro para la democracia”.

Unos años más tarde, organizó un montaje para promover el tabaco entre las mujeres. Tras organizar en 1929 la Marcha de Pascua en la ciudad de Nueva York, Bernays demostró su valía para manejar a las masas.

Organizó otra marcha de las Brigadas de Libertad en la que las mujeres desfilaban fumando cigarrillos, como signo de liberación sexual. Fue tan grande la publicidad de este único evento que sirvió para que las mujeres se sintieran seguras a partir de ese momento destrozando sus pulmones en público, del mismo modo que habían hecho los hombres hasta entonces.

Bernays incluso popularizó el bacon para el desayuno.

No siendo de los que rechazan retos, se encargó de los formatos publicitarios junto a la AMA que durante 50 años demostró que los cigarrillos eran beneficiosos para la salud. Sólo tienen que mirar los anuncios de los ejemplares de las revistas Life o Times de los años 40 y 50.

Humo y Espejos

El trabajo de Bernays consistía en cambiar la visión de un tema, de crear la imagen deseada que permitiera situar un producto o un concepto particular bajo una luz auspiciosa. Bernays describe al público como un rebaño que necesita ser guiado. Y de dicho razonamiento se deduce que la gente necesita liderazgo.

Bernays nunca se desvió de su axioma fundamental: “controlar a las masas sin que éstas lo sepan”. Los mejores resultados se obtienen cuando la gente no es consciente de que están siendo manipulados.

Stauber explica la postura de Bernays con el siguiente argumento:

"la manipulación científica de la opinión pública fue necesaria para superar el caos y el conflicto en una sociedad democrática." Trust Us pág 42

Estos pioneros del control de masas decían realizar un servicio moral a la humanidad en general -la democracia era demasiado buena para la gente; lo que necesitaban era que les dijeran lo que tenían que pensar porque eran incapaces de ningún pensamiento racional por sí mismos. He aquí un párrafo de la propaganda de Bernays:

"Aquellos que manipulan el mecanismo oculto de la sociedad constituyen un gobierno invisible que constituye el verdadero poder que gobierna nuestro país. Estamos gobernados, nuestras mentes moldeadas, nuestros gustos definidos, nuestras ideas sugeridas en su mayoría por gentes de las que nunca hemos oído hablar.

Es un resultado lógico de la forma en la cual está organizada nuestra sociedad democrática. Un gran número de seres humanos deben cooperar de esta manera si esperan vivir juntos como una sociedad que funcione sin problemas.

En casi cualquier acto de nuestra vida tanto, en la esfera de la política como en los negocios, en nuestra conducta social o nuestros pensamientos éticos, estamos dominados por un número relativamente pequeño de personas que entienden el proceso mental y los patrones sociales de las masas. Son ellos los que mueven los hilos que controlan la opinión pública.

Y aquí aparece el dinero

Una vez que se vislumbraron las posibilidades de aplicar la psicología freudiana a las masas , Bernays tuvo más clientes corporativos de los que podía ocuparse. Las corporaciones globales se deshicieron en atenciones con los nuevos creadores de imágenes. Había docenas de mercancías, servicios e ideas para vender a un público susceptible. A lo largo de los años, estos jugadores han invertido mucho dinero para crear su imagen. Unos cuantos ejemplos:

Philip Morris, Pfizer, Union Carbide, Allstate, Monsanto, Eli Lilly, La industria tabacalera, Ciba Geigy lead industry, Coors, DuPont Chlorox, Shell Oil, Standard Oil, Procter & Gamble, Boeing General Motors, Dow Chemical, General Mills, Goodyear

Las mejores Agencias de Comunicación pasan desapercibidas

Durante décadas han creado las opiniones en las cuales nos criamos la mayoría de nosotros en virtualmente cualquier tema que tuviera siquiera remotamente un interés comercial, incluyendo:

Vacunas, medicina como una profesión, medicina alternativa, fluoridación del agua de las ciudades, cloro, productos de limpieza del hogar, tabaco, dioxinas, calentamiento global, gasolina con plomo, medicamentos, investigación y tratamiento del cáncer, polución de los océanos y bosques, imagen pública de las celebridades, control de los desastres naturales, alimentos genéticamente modificados, edulcorantes artificiales como el aspartano, aditivos en las comidas, comidas procesadas y amalgamas dentales.

Primera lección

Bernays descubrió en poco tiempo que la forma más efectiva de hacer un producto creíble era que fuese respaldado por una tercera parte considerada “independiente”.

Por ejemplo, si General Motors afirmara que el calentamiento global es una patraña ideada por algunos liberales amantes de los árboles, la gente sospecharía de los motivos de GM, ya que GM ha amasado la mayoría de su fortuna vendiendo automóviles.

Sin embargo, si un instituto independiente de investigación con un nombre que inspira confianza como la 'Coalición para el Clima Global' presentara un estudio científico que dice que el calentamiento global es realmente una ficción, la gente empezaría a tener sus dudas sobre la cuestión original.

Y eso fue exactamente lo que hizo Bernays. Con una política inspirada por su innegable genio, fundo más institutos y fundaciones que Rockefeller y Carnegie juntos.

Soterradamente financiadas por las industrias cuyos productos estaban siendo evaluados, estas agencias de investigación “independientes” presentaban estudios “científicos” y titulares de prensa que pudieran crear cualquier imagen que desearan los que las dirigían. Dichos grupos se bautizaban con nombres resonantes, como por ejemplo:

Fundación para la Investigación de la Temperatura, Manhattan Institute, Consejo para la Información sobre la Alimentación, Centro de Producción de Calidad, Alerta para los Consumidores, Concejo para la Investigación del Tabaco, Coalición para el Desarrollo de la Ciencia, Instituto Cato, Fundación para la Higiene en el Aire, Concejo Americano para la Ciencia y la Salud, Federación Industrial para la Salud, Coalición Global del Clima, Concejo Internacional para la Información sobre Alimentación, Alianza para Mejorar la Alimentación

¿Suenan bastante creíbles, no es así?

Informes enlatados

Como explica Stauber estas organizaciones y cientos de otras como ellas son grupos cuya única misión es crear la imagen de las corporaciones globales que las fundan, como las que acabamos de enumerar.

Esto se consigue en parte con el flujo constante de notas de prensa que nos informas sobre investigaciones “punteras” en todas las emisoras de radio y periódicos del país. Muchos de estos informes enlatados se leen como noticias, y de hecho han sido creadas ex profeso en el formato de noticia.

Así los periodistas se evitan el trabajo de investigar temas por su cuenta, especialmente temas que desconocen. Secciones enteras de las noticias o de vídeos de noticias, se pueden dejar intactas, sin necesidad de ninguna edición o retoque. Noticias instantáneas - copiar y pegar. Escritas por los corporativos de las Agencias de Comunicación.

¿Ocurre esto realmente? Cada día desde 1929, cuando Ivy Lee inventó por primera vez los comunicados de prensa, (Stauber, p 22) hasta la mitad de las historias que aparecen en un ejemplar del periódico Wall Street se basan únicamente en dichos comunicados de prensa procedentes de las Agencias de Comunicación.

Dichos tipos de noticias están mezclado con historias que han sido legítimamente investigadas. A menos que haya hecho la investigación usted mismo, no será capaz de ver la diferencia.

El lenguaje del Spin

Cuando los pioneros de 1929 como Ivy Lee y Edward Bernays empezaron a ganar más experiencia, comenzaron a formular reglas y guías para modelar la opinión pública. Aprendieron rápidamente que la psicología de las masas debe centrarse en emociones, no en hechos. Dado que la multitud es incapaz de pensamiento racional, la motivación no debe estar basada en la lógica sino en la presentación. He aquí alguno de los axiomas de la nueva ciencia de las Agencias de Comunicación:

· La tecnología constituye por sí misma una religión.

· Si la gente es incapaz de pensamientos racionales, la democracia constituye un peligro.

· Las decisiones importantes se deben dejar a los expertos.

· Cuando cambie la perspectiva de una cuestión, evite la esencia. Es mejor crear imágenes.

· Nunca afirme una mentira que se pueda demostrar fácilmente como tal.

Las palabras son cuidadosamente elegidas por su impacto emocional. He aquí un ejemplo. Un grupo llamado el Concejo Internacional para la Información Alimentaria (IFIC) maneja la natural aversión del público a los productos genéticamente modificados.

Se repiten palabras clave durante todo el texto. En el caso de los alimentos genéticamente modificados el público está instintivamente aterrado por esas nuevas creaciones experimentales que han aparecido de improviso en las estanterías de los supermercados y de las que se dice que presentan alteraciones en su DNA. El IFIC quiere convencer al público de lo seguros que son los alimentos genéticamente modificados, por tanto, evita palabras como las siguientes:

Alimentos frankestein, Hitler, biotecnología, químicos, DNA, experimento, manipular, dinero, seguridad, científicos, Radiación, ruleta, recombinación de genes, pistola de genes, aleatorio.

Empleando en su lugar términos como éstos:

Híbridos, orden natural, belleza, elección, botín, inseminación, diversidad, tierra, granjero, orgánico, integral.

En el contexto freudiano es una asociación de palabras básica. No tiene importancia que los productos genéticamente modificados no sean híbridos a los que se haya sometido a unos métodos científicos lentos y concienzudos de cruzamientos entre especies. Esto es pseudociencia, no ciencia. La forma es todo y la sustancia sólo es un mito (Trevanian)

¿Quién cree que fundó el Concejo Internacional de Información sobre la Alimentación? Intente averiguarlo. Sí, acertó. Monsanto, DuPont, Frito-Lay, Coca Cola, Nutrasweet - justamente los que podían hacer una fortuna de los alimentos genéticamente modificados (Stauber p 20)

Características de la buena propaganda

Mientras que la ciencia del control de masas evoluciona, las Agencias de Comunicación desarrollan otras estrategias como las siguientes:

· Deshumanizar la parte atacada etiquetándola y descalificándola.

· Elaborar discursos elocuentes sobre generalidades usando palabras con una carga emocional positiva.

· Cuando se está intentando encubrir algo, no usar palabras del inglés corriente; intentar ganar tiempo, distraer.

· Conseguir el apoyo de celebridades, iglesias, figuras del deporte -cualquiera que no sea experto en el tema que se trate.

· Recurrir al truco de la 'gente normal': los billonarios son como usted.

· Cuando se intenta minimizar el daño cometido, no decir nada memorable, centrarse en los beneficios de lo que acaba de ocurrir, y evitar cuestiones morales.

Conserve esta lista. Comience a identificar estas técnicas. No es difícil de encontrar -en los periódicos de hoy o en el telediario de esta noche. Mire lo que están haciendo. ¡Esos chicos son realmente buenos!

Las Agencias de Comunicación se han vuelto extremadamente sofisticadas en la redacción de notas de prensa. Han aprendido a asignar los nombres de científicos de renombre a investigaciones de las cuales dichos científicos no conocen ni siquiera su existencia. (Stauber, pag 201)

Esto ocurre muy frecuentemente. De este modo los editores de los periódicos y de los telediarios muchas veces no son conscientes de que una nota de prensa está íntegramente fabricada por una Agencias de Comunicación. O al menos, lo pueden negar. ¿No es así?

Stauber cuenta la sorprendente historia de cómo la gasolina sin gas hizo su aparición. En 1922, General Motors (GM) descubrió que al añadir plomo a la gasolina los coches aumentaban su potencia.

Cuando surgieron las preocupaciones sobre seguridad, GM pagó a la Oficina de Minas para que hiciera algunas “pruebas” simuladas, y publicara investigaciones ficticias que “probaran” que la inhalación de plomo era inofensiva. Aquí hace su aparición Charles Kettering. Fundador del mundialmente famoso Instituto Sloan-Kettering para la investigación médica, resulta que Charles Kettering también era un ejecutivo de General Motors.

Por alguna extraña coincidencia pronto tuvimos al instituto Sloan Kettering elaborando informes que demostraban que el plomo está presente de forma natural en el cuerpo y que el cuerpo tiene formas de eliminar la exposición a bajos niveles de plomo.

A través de su asociación con la Fundación para la Higiene Industrial y el gigante de las Agencias de Comunicación Hill & Knowlton, Sloane Kettering se opuso a toda la investigación en contra del plomo durante años. (Stauber p 92). Sin una oposición científica organizada, durante los próximos 60 años la producción de la gasolina con plomo fue aumentando, hasta que en 1970 el 90% era gasolina con plomo.

Finalmente se volvió muy obvio que el plomo era un importante carcinógeno y se prohibió a últimos de los años 80. Pero durante 60 años se estima que unos 30 millones de toneladas de plomo se liberaron en forma de vapor en las calles americanas y en las carreteras. 30 millones de toneladas. Without organized scientific opposition, for the next 60 years more and more gasoline became leaded, until by the 1970s, 90% of our gasoline was leaded.

Amigos míos, así son las empresas de Comunicación y Marketing.

Ciencia basura

En 1993 un tipo llamado Peter Huber escribió un nuevo libro y acuñó un nuevo término. El libro era 'La venganza de Galileo' y el término 'ciencia basura'. La tesis superficial de Huber era que la ciencia verdadera sirve de apoyo a la técnica, a la industria y al progreso.

El resto era ciencia basura. Por tanto, no es sorprendente que el libro de Huber, según nos cuenta Stauber, fuera apoyado por el instituto de Industria de Manhattan.

El libro de Huber fue mayoritariamente rechazado no sólo por su mala redacción, sino porque no se dio cuenta de la realidad de que la verdadera investigación científica comienza sin ninguna conclusión. Los verdaderos científicos buscan la verdad porque todavía no saben cual es la verdad.

El verdadero método científico sigue las siguientes etapas:

1. Formar una hipótesis

2. Hacer las predicciones para dicha hipótesis

3. Testar las predicciones

4. Rechazar o revisar las hipótesis basadas en los investigaciones

El científico Dr. David Ozonoff de la Universidad de Oxford explica que las ideas en la ciencia son como “organismos vivos a los que se debe nutrir, cuidar y cultivar con los recursos necesarios para hacerlos crecer y florecer” (Stauber p 205)

Las grandes ideas que no cuentan con este apoyo financiero porque sus implicaciones comerciales no son inmediatamente obvias, se marchitan y mueren.

Otra forma en la que puedes distinguir la ciencia verdadera de la pseudociencia es que la ciencia verdadera señala fallos en su propia investigación. La pseudociencia no admite fallos en sus investigaciones.

La verdadera ciencia basura

Contraste esto con las modernas corporaciones de las Comunicaciones, que pretenden apoyarse en una ciencia válida. La investigación corporativa esponsorizada, tanto si es en el contexto de los medicamentos, de los alimentos genéticamente modificados o o de la química, siempre arranca con conclusiones predeterminadas.

Es el trabajo de los científicos demostrar que dichas conclusiones son verdaderas, dado el impulso económico que la validación científica aportará a las industrias que pagan por esta investigación. Este enfoque equivocado de la ciencia ha desplazado por completo el foco de la investigación en América durante los últimos 50 años, como puede admitir cualquier científico verdadero.

Stauber documenta el creciente incremento de esponsorización de la investigación universitaria. No tiene nada que ver con la persecución del conocimiento. Los científicos lamentan que la investigación se haya convertido simplemente en otra mercancía, algo a comprar y vender (Crossen)

Resulta muy chocante cuando Stauber nos muestra cómo la vasta mayoría de las Agencias de Comunicación se oponen hoy en día a cualquier investigación que busque

· la salud pública

· proteger el medio ambiente

Es divertido que la mayoría de las veces que se usa la expresión “ciencia basura” sea en el contexto de defender algo que puede amenazar al medio ambiente o a nuestra salud.

Pero lo anterior cobra sentido cuando uno se da cuenta de que el dinero cambia de manos únicamente cuando vende la ilusión de proteger al medio ambiente. La verdadera protección de la salud pública y la preservación real del medio ambiente de la tierra tiene muy poco valor monetario en el mercado.

Stauber cree que resulta irónico que los que los que están ligados a la industria y se auto proclaman dedicados a desenmascarar la ciencia basura no son ellos mismos científicos. De nuevo, pueden hacer esto porque la cuestión no es la ciencia, sino la creación de imágenes.

El lenguaje del ataque

Cuando las Agencias de Comunicación atacan a grupos mediambientales legítimos, así como a la medicina alternativa, usan de nuevo palabras especiales que contienen una gran carga emocional:

Fobia, engaño, histeria alarmista, responsable catastrofista, defensor de la ciencia basura...

La próxima vez que esté leyendo un artículo del periódico sobre un tema medioambiental o de salud, no deje de darse cuenta como el autor del mismo muestra predisposición a usar los términos mencionados. Es el resultado de un formación muy especializada.

Otra táctica estándar empleada por las Agencias de Comunicación es usar la retórica de los propios defensores del medioambiente para defender un producto peligroso y no testado que supone una amenaza real al medioambiente. Un claro ejemplo lo encontramos en el marco de los alimentos genéticamente modificados.

Se dice que los alimentos genéticamente modificados son necesarios para cultivar más comida y acabar con el hambre a nivel mundial, cuando la realidad es que las comidas genéticamente modificadas actualmente tienen un rendimiento menor por acre que las cosechas naturales. (Stauber pág 173)

Todo se comprende mejor cuando nos damos cuenta que prácticamente todas los alimentos genéticamente modificados han sido creados por los vendedores de pesticidas y herbicidas para que dichas plantas puedan soportar mayores cantidades de herbicidas y pesticidas. (The Magic Bean)

¿Tirar la televisión?

Esperemos que este artículo le haya dado una pista para que comience a leer los periódicos y los artículos de las revistas de forma diferente, y quizás comenzar a ver los nuevos show de la televisión con una actitud ligeramente diferente a la que tenía antes.

Siempre pregúntese, ¿qué se está vendiendo aquí y quién lo está vendiendo? Y si ha profundizado en el libro de Stauber & Rampton podría incluso entrever la posibilidad de dejar de exponer su cerebro a los medios de comunicación.

Sí, lo que oye: no más periódicos, no más noticias en la televisión, no más revistas como Time o Newsweek. Podría hacerlo. Tan sólo piense en lo que podría hacer con el tiempo que estaría ahorrando.

¿Realmente siente que necesita relajarse y averiguar “lo que está pasando en el mundo” durante unas horas al día? Piense en las noticias de los últimos 2 años durante un minuto.

¿Cree que las principales noticias que han dominado los titulares y las noticias televisivas reflejaban “lo que estaba pasando en el mundo”? ¿Cree realmente que no estaba pasando nada más que la urdida caída de precio de la tecnología, la supuesta escasez de combustible, los repetidos recuentos de desastres y violencia en el extranjero, y todas las otras no-historias que los que manejan las marionetas mueven delante de nosotros cada día?

¿Qué ocurre cuando aparece una noticia bombazo como Monica Lewinsky o el bombardeo de la ciudad Oklahoma? ¿Necesitamos saber todos esos detalles día tras día? ¿Tenemos alguna forma de verificar tales detalles si quisiéramos? ¿Cuál es el propósito de las noticias? ¿Informar al público? No lo creo. El único propósito de las noticias es mantener al público en un estado de miedo e incertidumbre para que mañana vuelvan a ver las noticias y se vean sometidos al mismo tipo de publicidad.

¿Exceso de simplificación? Por supuesto. En ello reside la maestría de los medios de comunicación, en la simplicidad. Como Edward Bernays se debe controlar a la gente sin que ellos lo sepan.

Considere esto, ¿qué estaba pasando realmente en el mundo durante todo el tiempo en el que nos estaban distrayendo con todas esas estúpidas y vejatorias pantallas? El miedo y la incertidumbre es lo que mantiene a la gente buscando más de lo mismo.

Si esto le parece una actitud radical, llevémoslo aún más lejos.

¿Qué perdería su vida si dejase de ver la televisión y de leer los periódicos?

¿Sufriría realmente su vida alguna pérdida financiera, moral, intelectual o emocional tras tomar semejante decisión?

¿Necesita realmente que su familia esté continuamente absorbiendo los valores desesperadamente descerebrados, inmorales e incultos de la gente que aparece cada noche en la programación de TV? ¿Son esos robots falsificados y programados “normales”?

¿Necesita que le alimentan a cucharadas los valores de su vida?

¿Son estos shows realmente entretenidos, o sólo una distracción necesaria para evitar que mires a la realidad, o de que trates de discernir las cosas por ti mismo mediante lecturas independientes?

Diga un sólo ejemplo en el que su vida ha mejorado viendo las noticias de la televisión o leyendo un periódico.

¿El planeta de los simios?

No hay ninguna duda de que como una nación cada año somos más tontos. Sólo hace falta fijarse en los presidentes que hemos elegido últimamente. ¿Ha notado los patentes errores gramaticales tan ubicuos en los carteles publicitarios de hoy?

La alfabetización es marginal en la mayoría de las escuelas de enseñanza secundaria americanas. Las tres cuartas partes de los estudiantes de último curso no son capaces de leer lo suficientemente bien para pasar sus exámenes (SJ Mercury 20 Jul 01)

Si cree que otras zonas del país son más inteligentes, entréguele a cualquier estudiante en el último año de colegio un libro de Dumas o de Jane Austen y pídale que lo abra por una página al azar y que lea un párrafo en voz alta. No dude, hágalo. Los baremos de SAT (test de actitud en la escuela) se han ido bajando más y más para encubrir el hecho de que los niños son cada año más tontos.

Al menos un 10% presentan “dificultades en el aprendizaje”, lo que implica un tratamiento especial y medicamentos especiales. ¿Ha oído que alguien suspenda un curso hoy en día?

O si no, observe el nivel intelectual de la película promedio que no suelen estar en cártel más de 2 ó 3 semanas, especialmente si el número de explosiones, escenas de caos, silicona, imitación de artes marciales y diálogos cretinos no es suficiente.

¿La radio? Considera las bajas calificaciones mentales de los falsamente animados simios corporativos que contratan como DJs, a los que únicamente se les permiten 50 pensamientos que repiten al azar.

Y, ¿en que punto la música popular cesó de requerir el estudio de algún instrumento musical o de cualquier teoría, por no mencionar la lírica? A lo mejor no entendemos esta forma de arte emergente, ¿no es así? El darwinismo de MTV, los simios descienden del hombre.

¿Alguna vez se ha percatado de que la mayoría de los artículos de las revistas parecen escritas por la misma persona? ¿ Y que dicha persona se acaba de finalizar la enseñanza secundaria? Y sin embargo, tiene las opiniones comúnmente aceptadas en todas las cuestiones sociales, ninguna idea original, y posee esa omniscencia corporativa superficial y homogeneizada que le permite asegurarnos que todo va a salir bien...

Todo esto son buenas noticias para la industria de las comunicación y el marketing -les facilita mucho el trabajo. No sólo hay muy pocas personas que estén prestando atención al proceso de condicionamiento a los que se les está sometiendo, sino que serían aún menos capaces de entenderlo si alguien se lo explicara.

El té en la cafetería

Digamos que se encuentra en una cafetería atestada y pide una taza de té. Cuando está a punto de sentarse ve a su amigo en el fondo del local. Por tanto deja la taza de té y se dirige hacia su amigo para hablar con él durante unos minutos.

Volviendo a su té, ¿se va a limitar a regresar por él y bebérselo? Recuerde que este es un lugar repleto y acaba de dejar su té sin atender durante varios minutos. Ha dado acceso a cualquier persona a su té.

¿Por qué debería ser tu mente diferente? Encender la tele, o absorber sin espíritu crítico las publicaciones de cada día son actividades que permiten a cualquiera el acceso a nuestra mente - cualquiera que tenga los medios para crear una imagen pública vía los medios de comunicación.

Como hemos visto anteriormente, únicamente porque leamos algo o veamos algo en la tele no significa que sea verdad o que merezca la pena saberlo. Por tanto, la cuestión es, como el té, que la mente es algo que merece la pena proteger, permitiendo un acceso limitado a ella.

Esta es la única vida que tenemos. El tiempo es nuestro mayor capital. ¿Por qué derrocharlo permitiendo que nuestro potencial, nuestra personalidad, nuestros valores sean moldeados y limitados según los caprichos de los proxenetas de las masas?

Hay muchas cuestiones importantes que son cruciales para nuestro bienestar mental, físico y espiritual. Si una cuestión en la que el dinero está implicada, no será fácil obtener datos objetivos. Recuerde, si todo el mundo sabe algo, esa imagen ha sido comprada y se ha pagado por ella.

El verdadero conocimiento implica un poco de esfuerzo, escarbar al menos un nivel más debajo de lo que “sabe todo el mundo”.


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